El enemigo invisible del hormigón armado

La carbonatación es una de las patologías que afecta al hormigón. Se trata de un proceso de degradación, en el que la humedad tiene un papel principal, y que supone un ataque directo a la durabilidad de este material constructivo. Esta reacción química, desencadenada por la filtración de CO2 al interior de las construcciones, provoca un notable descenso del pH del recubrimiento y, por este motivo, la armadura del hormigón queda desprotegida ante la corrosión.

Este fenómeno, que se produce principalmente por un recubrimiento de poco espesor entre las armaduras de acero del hormigón, se manifiesta mayoritariamente en aleros de cubierta, balcones y cantos de forjado que dan a las fachadas. La corrosión de las armaduras del hormigón desemboca en una merma de la capacidad para soportar cargas de los elementos afectados. Es decir, la disminución de esa capacidad portante, que es como se llama técnicamente, suele dar origen a desprendimientos que pueden resultar muy peligrosos.


Esta situación, bastante habitual en Cantabria por sus condiciones climáticas, nos la encontramos en el patio de una comunidad de vecinos de la calle Raimundo Cicero Arteche de Torrelavega. Al llegar al inmueble, vimos como el canto del forjado de los balcones en esquina presentaba claros signos de degradación.


Ante esta circunstancia, siempre después de una evaluación inicial por parte de nuestros jefes de obra, comenzamos a picar y retirar todo el hormigón suelto o en mal estado. Una vez realizada esta tarea, realizamos una limpieza intensiva de la superficie y retiramos el óxido de las armaduras de acero.


El siguiente paso fue la aplicación de GEOLITE. Se trata de un producto de la casa Kerakoll suministrado por Almacenes Lavín, que ejerce como pasivador del óxido para minimizar el proceso, puente de unión y mortero de reparación estructural. El último paso consistió en recubrir la actuación con una pintura específica para exteriores. De este modo, el edificio mantiene la estética de la comunidad y cuenta con una estructura más saneada.


La carbonatación es un fenómeno contra el que es mejor prevenir que curar. Es decir, la detección precoz del proceso es esencial para controlar y solucionar el problema de la manera más rápida y eficaz posible. Por ello, Cintu Construcciones ofrece a todos sus clientes una serie de indicaciones para ejecutar con éxito un plan de mantenimiento que garantice la durabilidad de sus actuaciones.


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